Einstein tiene 70 años. No puede, o no quiere, focalizarse en un solo tema. Su mente salta de la explicación del porqué de la fuerza de gravedad, de la interacción entre luz y materia, de sus conceptos de espacio y tiempo, a datos de su historia doméstica, su infancia, el recuerdo de sus padres, su amor por la música, la anécdota de la brújula, sus mudanzas, sus años de estudio en el Instituto Politécnico de Zurich, sus matrimonios con Mileva y Elsa, su Premio Nobel, la llegada de Hitler al poder, su traslado a Estados Unidos, su alerta a F. D. Roosevelt sobre la bomba atómica, su labor en la Universidad de Princeton.
Lo verdaderamente atrapante del texto, es descubrir el costado humano del genio, sus dudas, sus frustraciones, sus pasiones, sus debilidades, sus errores. "Dios no juega a los dados con el mundo", reflexiona, resistiéndose a la dictadura del azar. "¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio", advierte sobre los males de la intolerancia y la estrechez mental.
Juan Tríbulo ha estado con su espectáculo por el interior de nuestra provincia, por Santiago del Estero, Salta, Jujuy, San Luis, Villa Mercedes, Santa Fé, Entre Ríos, varias veces en Buenos Aires y en La Plata, en Tandil, El Bolsón, Diamantina (Brasil), Montevideo (Uruguay) y durante quince días seguidos en el Versus Teatre de Barcelona, España.
Las críticas, en todos los lugares donde se ha presentado, han sido unánimemente elogiosas para el actor y el director. Se han hecho casi 150 funciones desde su estreno en el año 2003. Dijo el diario El día, de la ciudad de La Plata: "Lo primero que sorprende de "Personalmente Einstein" es el asombroso parecido físico entre el actor y el científico. La composición que hace Tríbulo de su personaje es cuidada y meticulosa. Su vestimenta, su andar, su acento, su cadencia, sus gestos, su mirada, sus tics, todo recuerda al sabio alemán. La excusa dramática es una charla o clase, en la que los espectadores juegan el rol de alumnos. Con un motivo válido para 'romper la cuarta pared', el conferencista dialoga con la gente, en un tono informal, casi confesional".  |